Este tipo de bombas forman parte de un sistema de depuración de agua, donde también se incluyen los skimmers, la válvula selectora, la rejilla de fondo, el filtro y las tuberías. Un desperfecto de todo el sistema puede tener su origen en alguno de los otros componentes del sistema, no necesariamente en la electrobomba. Puede observar algunos indicios en el mal funcionamiento del sistema con la presencia de alguna de estas señales:
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El agua de la piscina se encuentra turbulenta. Esto es sinónimo de que no se depura correctamente y que hay residuos y suciedad que no han desaparecido. Las causas pueden ir desde un periodo insuficiente de filtración hasta que el grado de pH no es el conveniente.
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El agua de la piscina está verde. Aunque nos parezca extraño, esto sucede comúnmente y se corresponde con la aparición de algas y hongos
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Agua de la piscina con color. Suele pasar cuando ante una disminución del pH, aparecen sales. Podremos detectar de qué tipo de sales se trata, tales como de cobre, de hierro, o de magnesio dependiendo del color que adquiera el agua.
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Olor fuerte al cloro del agua de la piscina, que inclusive nos puede escocer los ojos. Generalmente se trata en un desbalance en el pH del agu.
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Agua espumosa o presencia de gran cantidad de burbujas. Las ocasionan los restos de aceites y protector solar, que no han sido purificados adecuadamente.
Para que la bomba de la piscina realice su cometido a la perfección, sin peligro de avería durante el mayor lapso de tiempo posible, tendremos que vigilar y efectuar trabajos de forma periódica. Entre las medidas que puede optar para alargar la vida útil del sistema de depuración se encuentra:
Verificación y limpieza del filtro del agua.
Regulación del pH del agua.
Desinfección del agua.
Aplicación de un procedimiento antialgas y antichoque.