Cada vez que hay un corte de luz repentino, los picos de voltaje que llegan a tu instalación pueden ser más peligrosos de lo que imaginas, y no siempre se manifiestan como un electrodoméstico quemado. A veces, el daño ocurre dentro de las paredes.
El supresor de sobretensiones se vende como una solución simple, que muchos pueden pensar que simplemente se conecta y listo, automáticamente protege todo tu sistema. Pero, ¿qué tan cierto es eso cuando hablamos específicamente de prevenir un incendio eléctrico? La respuesta no es tan directa como la mayoria de fabricantes quisiera que creyeras.
A través del siguiente blog, te explicamos a detalle por qué una sobretensión puede convertirse en un foco de calor o una chispa dentro de tu casa; y luego, analizaremos con honestidad qué puede y qué no puede hacer un supresor ante ese riesgo real.
¿Por qué las sobretensiones pueden provocar incendios eléctricos?
Las sobretensiones eléctricas generan aumentos repéntinos de voltaje que pueden sobrecalentar cables, tableros y equipos conectados a la instalación. Al acumularse excesos de energía no controlados, el aislamiento en los conductores podría deteriorarse, aumentando el riesgo de cortocircuitos y arcos eléctricos, dos de las principales causas de incendio.
👨🔧 Consejo de experto
En instalaciones más tradicionales una conexión defectuosa o sin una protección adecuada el peligro crece ya que sobretensiones repetitivas en estos espacios puede desgastar progresivamente los componentes y generar puntos de calor que uno no percibe hasta que finalmente se generan los incendios.
Si bien un incendio eléctrico tiene más probabilidades de ocurrir en una instalación eléctrica antigua, también son altamente sugeridos en instalaciones actuales ya que cumplen una función preventiva importante, más aún considerando que son fundamentales para desviar el exceso de energía antes de que alcancen niveles peligrosos.
¿Un supresor de sobretensiones realmente ayuda a prevenir incendios?
La respuesta corta es sí, un limitador de sobretensiones ayuda a reducir el riesgo de un incendio eléctrico, ya que permite proteger la instalación frente a picos de voltaje que dañaría los cables y otros equipos.
Al incorporar un dispositivo diseñado para proteger el sistema frente a sobrecalentamientos, cortocircuitos y arcos eléctricos, contribuye a la prevención de fallas que pueden desencadenar incendios, especialmente en instalaciones sensibles o que demanden de alta demanda eléctrica.
De igual manera, es importante recalcar que un sistema eléctrico está resguardado por un conjunto de protecciones, por lo tanto, no esta protegido únicamente por un solo dispositivo. Además, este dispositivo no reemplaza a otro. Para una protección más completa, debe complementarse con una adecuada puesta a tierra, interruptores de protección, así como revisiones periódicas de la instalación eléctrica.
Un supresor de sobretensiones es una pieza clave en la protección de tu instalación, pero su eficacia depende de cómo está integrado al sistema completo. Comprarlo e instalarlo sin revisar el estado del cableado, sin una puesta a tierra correcta o sin los interruptores adecuados es como poner una cerradura de seguridad en una puerta deteriorada.
La pregunta real no es si deberías tener uno, sino si el resto de tu instalación está a la altura de lo que ese dispositivo puede proteger.