Seleccionar el tipo de gabinete ideal es un aspecto fundamental en cualquier instalación eléctrica, ya que esto va a influir directamente en la organización de las protecciones correspondientes para el mantenimiento del sistema. Entre las opciones más empleadas encontramos los tableros adosables y autosoportados, soluciones diseñadas para alojar equipos eléctricos, pero que presentan diferencias en estructura, capacidad y forma de instalación.
Conocer las características de ambos nos permitirá seleccionar la opción más compatible con tu proyecto. Por lo mismo, a través de este artículo te explicamos sus diferencias, factores a considerar en cada uno y en qué situaciones es mejor elegirlos.
Diferencias entre un tablero adosado y un tablero autosoportado
Si bien ambos tableros metálicos cumplen con la función de proteger y distribuir adecuadamente los componentes en una instalación eléctrica, hay diferencias bastante marcadas entre uno y otro relacionados con la estructura, capacidad y su aplicación. A continuación te mostramos las principales.
| Características | Tablero Adosado | Tablero Autosoportado |
|---|---|---|
| Forma de instalación | Empotrado directamente a la pared. | Instalado sobre el suelo con estructura propia. |
| Espacio requerido | Requiere menos espacio, ideal para espacios reducidos. | Necesita mayor espacio debido a su tamaño y estructura independiente. |
| Dimensión del gabinete | Compacto y de menor tamaño. | De mayor tamaño y con posibilidad de ampliación modular. |
| Aplicaciones comunes | Instalaciones residenciales o sistemas eléctricos pequeños. | Instalaciones industriales o sistemas eléctricos de gran demanda energética. |
¿Cuándo conviene instalar un tablero adosado o un tablero autosoportado?
Ahora que conocemos las características principales de cada uno, resulta más sencillo identificar en qué situaciones es más conveniente utilizar cada tipo de tablero. Por ejemplo, un tablero autosoportado suele ser la mejor opción en instalaciones con mayor demanda energética, donde se requiere alojar más equipos y contar con un mayor nivel de control y organización. En cambio, los tableros adosados resultan suficientes en instalaciones más simples, donde no se necesita un gabinete de gran tamaño y la distribución de los dispositivos eléctricos es más compacta.
Tablero eléctrico adosable
Instalar un tablero adosable es una opción ideal cuándo se busca proteger instalaciones eléctricas de menor tamaño, como las residenciales o pequeños comercios. Esto se debe a que este tipo de gabinete está diseñado para alojar una cantidad más reducida de protecciones, suficiente para este tipo de sistemas eléctricos.
Además, resulta especialmente práctico cuándo el espacio disponible es limitado, ya que al fijarse directamente a la pared permite optimizar el área de instalación y evita la necesidad de contar con el espacio que requiere un gabinete de mayor tamaño. Si quieres conocer los aspectos clave antes de seleccionarlo, puedes revisar nuestra guía sobre cómo elegir un tablero adosable.
Tablero eléctrico autosoportado
En instalaciones de mayor capacidad o que requieren posibilidad de expansión, los tableros autosoportados suelen ser la opción más demandada. Esto se debe a que están diseñados para albergar una mayor cantidad de equipos y protecciones, lo que permite gestionar sistemas eléctricos más complejos.
Asimismo, una de sus ventajas más valoradas es la facilidad de mantenimiento. Gracias a sus mayores dimensiones, ofrecen mejor acceso a los componentes internos, lo que simplifica las labores de inspección, ajuste y reemplazo de equipos.
Por último, los tableros eléctricos autosoportados destacan por su capacidad de ampliación futura. Durante su diseño y fabricación se contempla la posibilidad de añadir módulos o ampliar el gabinete, permitiendo que la instalación crezca con el tiempo, algo que suele ser más limitado en los tableros adosables.
Conclusiones finales
La elección entre un tablero adosado y un tablero autosoportado dependerá principalmente de las características de la instalación eléctrica y de la cantidad de equipos que se necesiten integrar. Mientras que un tablero adosado resulta ideal para sistemas eléctricos residenciales o comerciales de menor tamaño, los tableros autosoportados están diseñados para proyectos de mayor capacidad donde se requiere más espacio, organización y posibilidad de expansión.
Evaluar factores como el espacio disponible, demanda energética y la proyección de crecimiento del sistema permitirá seleccionar el tipo de tablero más adecuado para garantizar una instalación eléctrica segura, ordenada y eficiente.